lunes, abril 07, 2008

La mamá de Diego y sus historias

La casa que estaba pegada al edificio de Martín era un geriátrico. Y lo fue hasta que la disposición de la autopista hizo desalojar el lugar. Ese día fue algo que todavía algunos de nosotros guardamos en un lugar muy oscuro de nuestra memoria. Sin embargo, lo más importante de este lugar fue que ahí trabajaba la mamá de Diego. Era enfermera en el turno de la mañana y siempre tenía alguna historia para contarnos. El momento ideal que todos esperábamos para escuchar esas historias era el viernes antes del primer sábado de febrero, fecha que daba inicio a nuestro campamento en Areco. Salíamos el sábado a la mañana bien temprano, sin haber pegado un ojo en toda la noche. Si hay algo que sabía hacer bien la mamá de Diego era contar historias, siempre sospechamos que era mas que una simple enfermera.
Como era de esperarse en la mayoría de los relatos siempre había un viejo escondido por ahí, una mano arrugada que te acariciaba mientras dormías, el olor a crema que se percibía en el aire... todo funcionaba y creaba un clima perfecto. Si, teníamos miedo. La mamá de Diego sabía contar historias.
De aquella época van a quedar recuerdos imborrables, porque cuando desalojaron el geriátrico se llevaron todas las historias con las que habíamos crecido durante casi 4 años... cinco años.
No hace mucho, en una cena con nuestras novias pusimos en la sobremesa las historias de la mamá de Diego. Fue increíble ver como, veinte años después, todos nos acordábamos las mismas historias y todos les habíamos puesto los mismos nombres.
"El gato que nadie quería a sus pies", "El viejo que se creía Johnny Weissmuller", "El señor que nunca supo de qué murió", "La silla de ruedas y el cuadro de Rosita", "Descanse en paz, Señor Benavides" y alguna más. Todos recordamos la historia del gato como la que más miedo nos dio, lejos.

13 comentarios:

Recucu dijo...

A mi me gustaría leer las historias que contaba la mamá de Diego...

Mariana dijo...

¿Es el mismo geriátrico de ese cuento con viejos durmiendo en los andenes de Drago?

Laura dijo...

Desconozco sus usos y costumbres pero... qué es ese cuento de "te digo y no te digo"?

Y el gato que nadie queria sus pies ...tenia pulgas? sarna?? o era un gato de los otros???

Christian dijo...

recucu: Se llama "pr�logo" (?).

mariana: El mismo.

laura: Es que como relato es un relato en s� mismo, �o no? No se yo de escribir no cazo una.

Carolate dijo...

¡Hola! Existen cosos llamados "Premios de Literatura". No sé si sabes pero, la gente gana pasta por ello.

Pasta como para comprar un billete y venir a verme, NEGRO DEL ORTO!!!

Concursa, anda.

Maga dijo...

si, yo estoy con Carol (no, no gane el concurso y me fui)... digo, presentate a algo, porque estas cada vez mas afilado

christian dijo...

Lo que yo escribo es pura mierda. Despejen.

Laura dijo...

Puro, personalísimo y, por ende, original.
Algo que no se encuentra todos los dias, che.

Maru dijo...

Y si contás la famosa historia del gato?

christian dijo...

maru: ¿Viste que en Pulp Fiction nunca te muestran lo que hay en el maletín? Bueno, eso.

Y en otro orden de cosas, decidí borrar un par de comentarios anonimos que andan por ahí porque en este blog la única persona que les dice "pelotuditas" a la gente que comenta, soy yo. Y además, porque no me da... para algo habilité los comments sin opción de registro. Muacks.

Tina dijo...

Ese es el típico posta para hacerse rogar!

No caigamos en sus redes chicassssss!!!!

christian dijo...

tina: ¿Qué carajo haces vos acá? (loca de mierda) (?)

Tina dijo...

Es que actualicé mi template y bueno, se me ocurrió hacer click en TUS ENTUERTOS!!!!

Y bueno, vine por unos matecitos viste... Con este frescor nunca vienen mal!

Bechoooooooo