martes, agosto 18, 2009

Sobre la música y la generación de recuerdos

La apropiación mental de melodías y letras abarca (además de nuestra memoria selectiva a largo plazo) un cuadrangular de sentidos que pocas cosas suelen lograr. Primero es memoria selectiva e información subliminal; luego es visual, olfativa, táctil y recién ahí, vuelve a ser, memoria selectiva. Así de fuerte es.

Quisiera tomar como ejemplo Signos, tercer disco de Soda Stereo. Cada vez que escucho una canción de ese disco, me acuerdo del último campamento de séptimo grado en San Antonio de Areco.

Cada canción provoca (siempre) el mismo encadenamiento de recuerdos. Y sin embargo, hay rastros... Un walkman UNICEF rojo, carpa naranja, Martín, el Colo, Pato y yo. Las risas de la carpa de al lado, las risas de Alejandro, Mariano, Pablo y Marcelo. Afuera Laura, Lorena. Caminando entre los árboles Bruno y Nuria. La chicas del turno tarde a los gritos y riéndose, aventurándose lejos del sector carpas, tan distintas a “nuestras” chicas. Diego haciéndose amigo de las chicas de la tarde. El primer contacto verbal con las chicas del turno tarde... Alicia, Jorgelina y Marisa. Alicia, la que siempre escribía en un cuaderno. Jorgelina, mucho mas linda que “nuestra” Lorena. Marisa, una mariposa de risa transparente. Los celos de “nuestras” chicas. Bruno haciendo oficial su noviazgo con Nuria. Y...

Y cuando el casete se convierte en compact disc, dos autos van a Areco. En el auto de Martín, Diego, Pato y yo. Un poco más atrás, el auto de Nuria, Bruno y Alejandro. Una de las primeras salidas oficiales de Bruno desde que llego de París. Un asado con el grupo más unido de los que quedamos. Por supuesto que algunos no pudieron venir. Un asado en Areco. El campamento fue desmantelado. El terreno fue vendido para construir una estancia turística. Casualmente, el mismo lugar donde terminamos almorzando. Ni siquiera había hamacas entre los árboles.

En realidad, yo odiaba el campamento. Pero cuando escucho Persiana americana me muero.

No hay un modo, no hay un punto exacto pero la brisa del mediodía se transforma en el fresco vientito que sentíamos cuando dejamos la oscuridad de las carpas. Como un efecto residual, los ladridos de perros a lo lejos siguen igual, eso no cambió.

A veces, el mejor recuerdo puede que venga acompañado de muchas cosas, y que incluso genere muchos mas, recuerdos nuevos que se van acumulando.

domingo, julio 12, 2009

Mentiras como piñas

El otro día estaba pensando que debería aceptar mi condición de “mentiroso compulsivo”. A mi favor, puedo decir que siempre tuve la delicadeza de nunca mentir sobre cosas realmente importantes.

Por suerte, como en este mundo no hay muchas cosas realmente importantes, eso me deja mucho margen.

miércoles, febrero 11, 2009

La rubia en el baño

Aromi. Angel Gallardo y Corrientes, 11 hs.

Lorena: Tengo que hacer el laburo de Campañas Publicitarias con la rubia.
David: Que bajón.
Lorena: De terror, no la soporto, nunca lee los apuntes, sus ideas son horribles y encima tengo un compañero que le festeja todos los chistes.
David: ¿Están buenos?
Lorena: Chistes estúpidos, por supuesto.
David: No, tus otros compañeros de grupo.
Lorena: Ah... Esta el que se ríe de los chistes de la rubia... y otro que le da la razón en todo. Claro, como esta fuerte le dicen todo que sí. Y no, no estan buenos.
David: ¿Y las ideas que tira están buenas?
Lorena: Que se yo.
David: ¿No te las contó?
Lorena: No, bah si... el otro día, en el baño me contó "la" idea.
David: ¿En el baño?
Lorena: Si, justo salíamos de la clase y fuimos al baño... y ahí me la contó.
David: ¿Y estaba buena?
Lorena: No se, no la escuche.
David: Claro... entiendo. No la escuchaste porque no la soportas.
Lorena: No, no la escuche porque cualquier persona que me hable de un tema serio sentada en un inodoro, para mi, pierde el 90% de la credibilidad.
David: ¿Te parece?
Lorena: Si, por ejemplo... me dice “yo creo que el spot radial de los preservativos tiene que decirlo una locutora porque según Metz, en La imagen audio visual...”
David: Ya me dormí.
Lorena: ¿Ves lo que te digo? ¿Qué pensas?
David: Que pierde credibilidad...
Lorena: Lo sabia.

lunes, enero 26, 2009

Los objetos (inanimados), su poder pelotudo y la soga invisible

Siempre fui una persona de sentirme atado a los miles de objetos inanimados que van formando parte de mi vida. Podría hacer una lista de algunos de ellos, pero me voy a centrar solamente en un par y en su proyección a mis hábitos cotidianos. Voy a pasar por alto la música y la ropa, porque me extendería demasiado. Entonces, a saber:
Los comics, claro. Gente grande, eh. Bueno, no digan nada. Acá no estamos hablando de uno solo, sino de toda una colección de objetos inanimados. Si bien, internet hizo lo suyo, y me ahorró unos cuantos pesos. Es inevitable, una vez por año, gastar una pequeña fortuna en el comic papel. ¿Y para qué? Para dejarlo morir sobre un estante. A veces, sin leerlo.
Libros... todos los de Stephen King. Generalmente corren la misma suerte que los comics, pero de vez en cuando esta bueno pararse frente a la biblioteca y pensar “Ah... la puta madre... ¿A quien mierda le preste La Torre Oscura I?” Ahí fue cuando decidí dejar de prestar libros.
El tercer lugar, el por de todos. La series de televisión. Hay lugares donde podes bajar directamente el dvd, una locura. En el Blockb de la esquina te venden temporadas enteras super barato. No se puede así, perdés el control.
Hoy estaba pensando... la mayoría de estos objetos inanimados, fueron adquiridos con una única función. El poder “admirarlos”. Y es así que no me imagino ningún lugar físico en donde yo resida sin estar rodeado de estas cosas.
Objetos que cambian vidas, y formas de sentir y actuar. Como verán, ya no presto libros, ya no leo comics y es casi imposible que llegue a ver las 9 temporadas de Star Trek: Deep Space Nine. Y ese por el poder que tienen estos objetos de transformarnos, y quién sabe que más... que pelotudos.

jueves, enero 22, 2009

¿Por qué deberían enseñar la historia de Nicolás en la escuela?

Hay algo que todo el mundo debería saber. Pero no “saber” de “conocimiento innato” sino de “conocimiento adquirido. Es decir, aprender. Y lo que deberían saber en este caso los maestros o encargados de las escuelas de todo el país es que la historia de Nicolás merece ser conectada y aprendida. Entonces, no sólo saben que tienen que enseñarla, sino que saben que tienen que aprenderla. No se si me explico. Esta es la historia de Nicolás, el hombre que se convirtió en uno de los más grandes héroes del universo.
Y ojo que, ser un héroe en una gran ciudad puede ser agradable. Incluso de un barrio como Villa Urquiza, esta bueno ser un héroe. Ni les cuento ser el héroe de una galaxia, eso es aún más agradable. Y no es fácil. Es decir… primero esta Villa Urquiza, luego una pequeña ciudad, luego una galaxia. Y para hacer el héroe de una galaxia hay que hacer cosas muy importantes, algo más que “salvar el día” un par de veces. Y claro, para ser el héroe de todo un universo, uno tiene que hacer lo que hizo Nicolás. Pero para eso, todavía falta que les cuente cómo empezó Nicolas… y eso fue cuando Nicolás tuvo una idea. La “idea”, y a la vez… tuvo esa idea, pero no tenía ni idea en lo que estaba a punto de convertirse.

martes, enero 20, 2009

Desmond, Penelope y el churrascazo del amor

Ahí esta, un amor limpio, puro, infinito y eterno. Una realidad experimentada por muy pocos. Entonces cuando alguien venga y te pregunte “¿qué es el amor?”, vamos a decirle…

En la 4ta temporada de Lost, hay un capítulo que se llama La constante ( Lost 4x05, The constant) que te tira más o menos un churrascazo en la cara cuando esta por terminar. Eso es el amor. Lo que nos interesa puntualmente (a los efectos de este post, claro) es Desmond Hume y su historia de amor con Penelope Whitmore.
Acá, Desmond tiene uno de sus viajes en el tiempo astrales; es decir, su conciencia presente se traslada a su cuerpo en el pasado. Por motivos puntuales que no voy a profundizar ahora, digamos que Desmond, utilizando su cuerpo en el pasado, tiene que convencer a la Penelope de esa época que atienda el teléfono 8 años despues en la víspera de navidad. Mientras esto ocurre, 8 años después (en el presente), en el barco carguero que supuestamente los sacaría de la isla, Sayid esta intentando arreglar el sistema de comunicación para que Desmond haga esa llamada. Si Desmond (en el barco) no logra hablar con Penelope, en el próximo viaje al pasado que haga su conciencia es muy probable que no regrese, y quede atrapada para siempre en su cuerpo del pasado. Desmond necesita hablar con Penelope porque ella es “su constante”, su punto de inflexión en el pasado, en el presente y su futuro. Penelope es su amor.

Entonces, “la llamada” es (probablemente) el punto emocional más alto de este episodio. La escena puntal se desarrolla en los últimos 6 minutos en un un ida y vuelta de secuencias pasadas y presentes que la convierten en uno de los momentos más intensos de la serie, coronando así, 40 minutos de televisión brillantemente ejecutados.

Si bien la historia de los “amantes separados por intervención externa” es bastante recurrente siempre en todos lados, el eterno amor entre Desmond y Penny fue manejado durante toda la trama con bastante cuidado y nunca se vió ni incómodo ni forzado.

Porque generalmente es así, uno no sabe lo que es el amor hasta que no lo vive, lo siente, lo sufre. La “constante” es así, es querer estar con la otra persona por el resto de tus días. Esa es la verdadera “constante”, lo que nos ata día a día a una persona, el amor que sentimos, sin condiciones ni culpas, aprendiendo a confiar en el otro. Por eso, Penny atiende el teléfono, porque esta dispuesta a todo por su amor, porque creyó en Desmond cuando este le pidio. Por eso, cuando se agota la batería del sistema, Desmond dice “estoy bien, estoy perfecto”.

Todo el mundo, todo el mundo, todo el mundo, dice (sabe) que puede recitar cualquier parte de cualquier película de Disney. Y ahora van a pasar los años y yo voy a poder recitar esta escena de memoria, porque todavía hoy la sigo viendo.

Y entonces… cuando venga alguien y te pregunte “¿qué es el amor?”. El amor es cuando, por fin, Desmond y Penny se escuchan por segundos después de ocho años de estar buscándose. El amor es, ese “te amo” dicho a las apuradas y pisándose.


jueves, enero 08, 2009

Balance 2008, vacaciones y el blog

Que año del carajo 2008. Buenísimo, laboralmente hice de todo. Hasta me dí el lujo de publicar una novela online y pasar por la editorial a buscar el cheque, como un escritor banana. Pasaron muchas más cosas, un año intenso. Seguí laburando donde siempre, escribiendo, pelotudeando, y sintiendome cada día más realizado. Esto es lo que siempre quise hacer. Que maricón... Bueno eso, que estamos bien y vamos mejor. Fue un año de proyectos y semillas, que por suerte van a dar sus frutos durante todo el 2009. Eso ya es una realidad. Vendí tres obras de teatro, una confirmada y las otras dos hay que ver como es el porcentaje Teatro/Argentores (pero casi casi que es un "si"). Y si alguna se llega a caer, bueno ya estan escritas... y eso es lo bueno, si no es "ya", es "dentro de poco".
¿Yo? Bien, rebien, todo tranquilo. No, no necesito vacaciones. No las quiero. Hubo un pico de acelere durante noviembre/diciembre, tremendo. Puso en jaque un montón de cosas: amigos, pareja, vida social; ahora esta controlado. Lo que se tuvo que hacer, se tuvo que hacer. ¿Horas de sueño? Durante esos meses, poco y nada. Poco sueño, mucho stress. Bajones creativos durante el 2008 no hubo. Si hubo momentos en hiper blanco, la hoja en blanco es re jodida sobre todo cuando sabes que esa hoja en blanco es "pesos + tiempo" a fin de mes.
El 2009 empieza en cero, con todas las metas propuestas en el 2008 hiper cumplidas, y reacomodando las cosas que se movieron. Me dí cuenta que no puedo con todo. Pero, por suerte, siempre labure en grupo, toda mi vida. Y ese grupo lo forman amigos de hace más de 15 años. No es joda saber que tenes al lado tuyo a alguien que te conoce más que tu vieja y tanto como tu novia. Hablando de eso, Emejota se la banco bien, mis locuras, mis aceleres, mi poco tiempo para todo. Ahora llegó el momento de retribuir todo eso.
Ahora, en enero y febrero, el blog... mmm... mucho boludeo, fueron las historias hasta marzo, abril. Si, cosas van a seguir pasando. Siempre me va a gustar cambiar el nombre de mis amigos y contar sus historias. Cosas que pasan siempre. Me gusta proteger identidades de esos seres anónimos que siempre estuvieron conmigo. Y están, siempre. Tantos años, tantas cosas... Cosas y aventuras, y vivencias. Pero vamos a dejarlas para más adelante. En enero y febrero vamos a tener muchas series, muchas peliculas, muchas minas en bolas, muchas morochas de ojos verdes y pocas rubias. Muy bien, la tanga, el calzón floreado y la sombrilla. Nos estamos viendo, muchachada loca.