jueves, agosto 14, 2008

El doble misterio del miembro perdido

Pascual (el loco Pascual, como bien ustedes lo conocen) se enteró que tendría que comenzar a usar lentes cuando tenía 9 años. A esa edad, ya manifestaba esa condición innata para ver las imágenes del apocalipsis en los hechos cotidianos. No tuvo más remedio que aceptar la desdicha de su excelente futuro como arquero del seleccionado de la escuela 24 cuando las palabras “astigmatismo” y “ojo” empezaron a fomar parte de la misma oración. El Doctor Monsoliú le dijo que no tenía que preocuparse, ya que muchos arqueros atajaban con un ojo malo. El “ojo malo” así le decían a su ojo izquierdo.
El problema fue que cuando Pascual oía que estaba ciego de un ojo, su mente pensaba que estaba ciego del todo, y eso generó la compulsión por las frases findelmundistas que comenzó arrojar a partir de los 10 años. Fue entonces cuando en aquella ceguera de mentira, Pascual presagiaba los destinos de todos los habitantes del barrio. Esta actitud de (primero) “loco lindo” y (luego) “loco de mierda”, le valió la expulsión del seleccionado de la 24. Su lugar lo ocupó Matías Urtubey (tal vez el tipo más bueno que el Bar berruza conozca). Aunque en el arco era un desastre, fuera de la cancha era un caramelo de Dios. Sin embargo, la bondad de Urtubey es un tema que no nos interesa (por ahora).
Las cosas no fueron mucho mejor con los lentes, su “ojo malo” siguió siendo malo. Y las visiones apocalípticas seguían siendo apocalípticas. Con los lentes, uno podría llegar a creer que su percepción de profundidad iba a cambiar, pero no. Pascual tenía la extraña sensación de que lo que sucedía a su alrededor, no ocurría en los ojos de los demás. Sensación que corroboró, años más tarde, cuando Monsoliú le pidió que repitiera la tercer línea del Códice Oculi.
- W E Y 3 J- dijo Pascual.
- ¿Qué haces, Pascual?- preguntó Monsoliú.
- Leo la tercera línea como usted dijo, Doctor.
- Pero... la estas leyendo al revés, querido- Monsoliú hizo una pequeña pausa, miró a la madre de Pascual.- A ver... lee de nuevo, pero esta vez, ponete los lentes.
- J 3 Y E W- leyó Pascual. El Doctor Monsoliú se acercó al Códice, murmuró de nuevo la tercer línea y le dijo a la mamá de Pascual que se retire del consultorio y no vuelva nunca más. Pascual jamás entendió la reacción del doctor. Y la anécdota pasó a engrosar la lista de anécdotas locas de Pascual, por supuesto.
El Doctor Monsoliú murió de un ataque al corazón en su lugar de trabajo. La mamá de Pascual nunca supo quien fue Leonardo Da Vinci. El seleccionado de la 24 perdió un miembro, pero ganó en bondad. Por su parte, Pascual creció loco, vive locamente; y aunque muchos no lo sepan es el segundo ser humano que logró descifrar en el Códice Oculi la cura para el astigmatismo. También, y sin que esto genere controversia, tiene un don, perdió un ojo, y ya no tiene tantos amigos como antes.

21 comentarios:

MaRiPoSa dijo...

Que feo!!! Ser arquero de un
equipo de futbol y que te digan que ves pa la mier***

Y mas para un chico de 9 años me imagino, por eso lo canalizo por otro lado!!!

En fin, de todas maneras creo que los locos tienen un poco de cierto en sus locuras.

Saludos Chris!

Carolate dijo...

Cuanta sabiduría incomprendida.

Pascual, no está loco. Pascual es un iluminado. La gente no sabe diferenciar de los locos de mierda a los locos genios.

Los oculistas se creen Dios, cuando en verdad, no la ven.

aby dijo...

Citar al Principito me parece lo más obvio, no?... así que me quedo con que cuando yo estoy cieguita (cuando no tengo los lentes puestos) no veo nada, ni apocalípsis ni nada... que suerte la de Pascual!

besitos!
aby.

Wonder woman dijo...

Allá por el 1500 Leonardo también era un genio loco que proclamaba la cura del astigmatismo bajo el agua.
Tal vez Pascual sea un genio incomprendido para su época, un adelantado...
Es muy difícil ser un genio en estas épocas. Siempre la gente termina apodándolos de locos.
Besos.

missi dijo...

La locura es incomprendida y envidiada... por eso, aquellos que no gozan de ella, tienden a etiquetarla con desprecio, no valorando el verdadero fondo de la persona... por envidia a un posible competidor con valía real.

Y si no encajas dentro de lo social propuesto?
de lo que se espera?

Un saludín!

loco es aquel que estando loco no sabe que está loco...

Viviuska dijo...

A todo lo raro o distinto o inexplicable lo tildamos de loco.
Qué loco no?

Pobre Pascual, pero no está tan solo, lo acompaña su locura...

Esther dijo...

¡Je,je! Pobre Pascual. Yo odio las gafas. Por suerte no las tengo que llevar todo el rato pero, bueno... ...muy odiadas o no, como bien dicen es mejor el remedio que la enfermedad.

Tienes alma de escritor ¿lo sabías? Te inventas unas historias fantásticas y tu creatividad parece como que no tenga límites.

Saludines.

La Maga dijo...

diria el principito:"lo esencial es invisible a los ojos"...
besosss

Cyn dijo...

El ojo malo ...
El ojo blindado.

Gracias por pasar el otro día por mi blog. Lo abrí hace poquito.
El tuyo me parece muy interesante. Me gusta la forma en que están contadas las historias, así que seguiré pasando.
Buen fin de semana.

dijo...

Mi ojito "malo" es también el izquierdo, a veces tengo prmoniciones y padezco de falta de memoria de corto plazo... ¿terminaré igual?

Martina Gaido dijo...

Tus entuertos también me entumecen!
Me encanta como escribís, y las historias que contás.

Felicitaciones! Seguiré pasando y ya estás agregado a mis favoritos.

Besotes.

TRuLy dijo...





A mi me encantan mis lentes, no se porque pero sin ellos siento que soy nada... jajajaja... sera que yo estoy loca??


Bueno, todos llevamos algo de locura por dentro, a algunos se les nota mas que a otros...


Nanny Ogg dijo...

Yo tengo dos ojitos "malos" pero carezco de la genialidad de Pascual. Lástima porque, en el fondo, eso de ser un genio loco no debe de ser tan malo... ¿o sí?

Besos

Pasajera en trance dijo...

Con un ojo menos, bueno... "Para lo que hay que ver, con un ojo basta", dijo alguien por ahí.

Sin amigos, bueno... si fue por eso, Pascual no necesita esa clase de amigos.

Genio, aparte. Todos son unos incomprendidos, nadie se da cuenta de sus condiciones hasta que... ¿hasta que qué? Hasta que se mueren, en algunos casos. Otros, ni aun así...

Caro Moreno dijo...

terrible blog
está bueno lo que hacés con tu espacio!
un abrazo!

Christian dijo...

mar: Era preferible eso a salir últimos en el intercolegial, el profe de gimnasia no era ningún boludo.

carol: ¿Se crearan Dios porque "todo lo ve"? Ojo que estoy re despierto hoy.

aby: A mi me pasa lo mismo, ciego total.

guonder: Siempre un paso adelante vos, me encanta.

missi: No conocí casos de envidia, pero que interesante suena la idea.

vivi: Grande, V. Eso lo deja a Pascual un poco más acompañado.

esther: Gracias por tus palabras, el peor remedio serían los lentes de contacto.

lamaga: Besos, maguita. =)

cyn: Cuando quieras, siempre bienvenida.

♪: Contame las premoniciones, no me dejes con la intriga.

martina: Gracias. =)

truly: Creo que todos los que usamos lentes nos volvimos nos sentimos casi muertoes sin ellos.

nanny: No mientas, que tu genialidad se lee siempre. =)

Pasajera: Hay gente que todavía espera el momento en que Pascual se de cuenta de su extrañá lucidez.

caro m: Gracias, Caro. Bienvenida.

Laura dijo...

Un lujo leerte.
La puta qué bien que escribís!

Laura dijo...

y mi comentario:
En el fondo todos (soy redemocrática en el reparto) somos un poco Pascual y tenemos un doctor Monsoliú que deseamos (que se haga justicia) lo parta bien partido un rayo.

PD. espero con ansia saber mas de Urtubey. Es vasco?

Christian dijo...

laura: Ay, als cosa sque decía, la puta gracias =). Y con respecto a Urtubey, todavía no se sabe y no contesta.

Ivana Lagartija dijo...

jajaja! buenisimo, dolinesco!

Christian dijo...

ivana: Me alegro que te haya gustado =).