viernes, enero 21, 2005

National Treasure: Pensamiento gooniesco

O La leyenda del tesoro perdido. Acabo de ver una película re divertida. Es la de Nicholas Cage, la del mapa del tesoro detrás del Acta de la Independencia yankee. Mirenla, esta piola. Clarín le dio con un caño, eh. Yo digo que es divertida. Igual me hizo flashear, imaginen ver Los Goonies con 20 años más encima. Trabaja Sean Bean... Si, Sean Bean. Y hace de malo. Los que me leen hace bocha sabrán que amo a Sean Bean, especialmente luego de la magnifica muerte de Boromir. En esta película Sean Bean es el malo. Impecable. También labura Christopher Plummer!!! Cuando lo ví aparecer casi me meo. Que groso que esta el chabón. Debe tener como mil años, pero yo quiero llegar a viejo así. Harvey Keitel (?). El Soundtrack. Hace mucho que no veo una película con una música incidental tan excelente. Lo único que no me banque fue que todos los personajes sean ases en la técnica del pensamiento lateral para los acertijos. Y sobre eso, ampliaremos quien sabe cuando.

sábado, enero 15, 2005

Vacaciones

Eso mismo, por ahí hasta febrero. Febrero, marzo. No se, cero ganas. Por ahí me saco un flog (?). Sah, gordo, byez.

lunes, enero 03, 2005

Año nuevo, mismos de siempre

Granacioens encontradas en la fiesta de año nuevo de 2006. Misma gente, distinto lugar. La casa de mi vieja.

21.45.
- Tengo 4 botellas de Clerico Real en el freezer...
- Wow. Excelente.
- Si, pero son mías.
- No vas a compartir una botella con tu prima segunda, casi una hermana, la hermana que nunca tuviste y que siempre te hubiera gustado tener...?
- No hagas eso...
- ¿Qué?
- Eso.
- ¿Ser tierna?
- ¡Basta!

22.15.
- ¿Las nenas están... algo molestas, no?
- No me mires a mí, yo solo soy la tía.
- Una tía responsable debería contener a esos engendros antes de que rompan la mesita de vidrio...
- Una madre responsable debería contener a sus propias hijas y no estar chusmeando con los demás y cenando a lo bestia...
- Coincido... ¿Mas Clerico?
- Por favor...

23.30.
- Insisto. Esto no te hace mal.
- ¿El Clerico?
- Seh...
- Concido.

23.55.
- ¡Má! ¡Patricia esta borracha!
- Nofffestoy boffacha...
- Nooo... Claro que no. Que espectáculo el tuyo. ¡¡¡Venís a cagarnos la Noche Buena!!!
- Efffsaño nuevo, Chriffftian...
- ...
- Jafafafafajajaja....
- ¿Dónde estoy? ¿¿¿¡¡¡Quien es toda esta gente!!!???

martes, diciembre 28, 2004

Invitación

A través de esta puerta se puede entrar o salir.

Mi advertencia es que si se invoca este conjuro, lo que se pretenda trasladar al lado oscuro traspasará, pero si se hace lo opuesto, entrará la oscuridad y hasta el siguiente ciclo prevalecerá.

domingo, diciembre 26, 2004

Laberinto

Si en esta vida hay algo a lo que se puede desear y temer al mismo tiempo, sin duda es la muerte. Se puede estar toda la vida buscándola, en casa, en la calle, en los otros, en uno mismo... pero cuando uno esta a punto de encontrarla se da que prefiere que sea ella quien lo encuentre a uno.

Siempre terminás arrepintiéndote.

jueves, diciembre 16, 2004

6/ ¿Por qué llora él?

Mientras pensaba como terminar de devorar el corazón de La Señorita Inseguridad; nuestro amigo, El Señor Competencia pensaba. Nuestro amigo convive con cierto miedo. Miedo de hacerse cada día más viejo. Envejercer desastrozamente. Pero, por supuesto, que este miedo nadie lo sabía. Era su gran secreto.

Le horrorizaba la idea de envejecer, de pasar el tiempo contemplando día a día, minuto a minuto la imparable invasión de los años sobre sus manos, sentir su piel sintiéndose desasistida por la carne que la sustenta, notando la piel de sus manos cada vez menos tensa, más blanda, más solitaria, menos pegada al cuerpo, dejándose vencer por las grietas del paso del tiempo, tomando un tono de debilidad, lacio y sombrío, una piel que deja ver claramente los huesos que ya no esconde debajo, abultando cada una de sus venas como suplicantes raíces de un árbol viejo. Aquellas lineas azules que marcarían sus muñecas, explotando hacía afuera.

Entonces seria mucho más fácil rajarse las venas, las tendría todas a su disposición, como un tributo de su vida a la muerte, una ofrenda, un matrimonio con lo eterno, con el olvido.

Es muy triste cuando el suicidio se convierte en el indulto deseado. Eso haría llorar a cualquiera.

Lo se, ustedes no lloran.

miércoles, diciembre 01, 2004

1- Discurso inicial de conversión y arenga

Como muchas otras en nuestro idioma, la palabra "secta" tiene su razón el latín "sequor", que significa "marchar detrás", "tomar por guía", "seguir la inspiración de..."; esto es, el término secta designa estrictamente a un grupo de personas que siguen las enseñanzas de un maestro particular.

1- Discurso inicial de conversión y arenga:
Os conjuro, hermanas, por el nombre de nuestra Señora Sarah Kay, a que tengaís todas un mismo hablar, y no haya entre vosotras divisiones; antes bien, estaís unidas en una misma mentalidad y un mismo juicio. Porque, hermanas más, estoy informado por vosotras existen discordias entre ustedes, que existe una raza de hermanas... de hermanas que dicen palabras feas y mal habladas!!! Nosotros no!!! Pero no por eso esas hermanas dejan de ser hermanas!!! Todas son hijas de Sarah Kay!!! Esta dividida, acaso, Sarah Kay? Acaso su brillantina empaña los ojos de todas las mujeres del mundo??? Acaso fue María Magdalena crucificada por la hija de Adriano Celentano, ehe??? No!!! Y cúal es nuestro y vuestro deber, hermanas??? Cúal otro, sino traer hacia mí­ a esas descastadas para que les de unos buenos chirlos en la colita!!! Si, si! Y les lavaremos la boquita con jabón, eh. Bien lavadita...

No ruego solo por éstas, sino también por aquellas que por medio de estas palabras, creerían en mí, para que todas sean una, como vosotras sois una...

lunes, noviembre 22, 2004

¿Cómo contemplar una estatua en un cementerio?

Vayan a un cementerio. A la noche, por supuesto. No me digan que tienen miedo, acá el cobarde soy yo; así que ese papel me toca. A ustedes, no; por supuesto. Ustedes son los heraldos de la valentía. Claro.

Vayan a un cementerio, y elijan cualquier estatua. Esa que esta ahí, por ejemplo.

Tan pálida, tan fría, tan serena. Contiene una sabiduría rígida en sus facciones, en sus mejillas pulidas y perfectamente rasuradas, las exactas arrugas del conocimiento, la mirada sin pupilas clavada en todos los sitios que no están en este mundo, los labios fríos, helados.

Muerdánse el labio inferior, muerdan tanto hasta que sientan que esta por explotar, que la sangre esta a punto de salir. No se flagelen, no sean idiotas; les un poco nada más.

A veces le entraban ganas de besarlos, y los besaba, los besaba una y otra vez durante largo rato, hasta que notaba el sabor de la sangre... Pensaba que esa sangre podía ser la sangre de los otros labios, de los labios que deseaba, que se entregaban al placer del beso recobrando la vida, o pensaba que podía ser su propia sangre, entonces deseaba besar esos labios hasta desangrarse y morir entregado al deseo en los brazos inexistentes de la estatua. Pero el dolor, o puede que el miedo, vencía a su voluntad y la obligaba a abandonar el beso...

No se flagelen.

sábado, noviembre 20, 2004

5/ Azul para él

Azul es el color del cielo. Y también es una mujer de personalidad atractiva, amable, franca y alegre. Y, por supuesto, necesita a su lado un hombre inteligente, que le demuestre su amor sin mezquindades. El Señor Competencia lo sabía. La Señorita Inseguridad no.

Azul es un color que califica, que tiene fuerza, pero también cromáticamente imposible de penetrar. Es un color reservado, siempre alejandose. Inalcanzable como el cielo. Los portadores de este color son confiados y reservados. Armoniosos y afectuosos. Fieles y serenos. Dignos y constantes.

En todas las religiones el color azul se asocia con los dioses y los poderes del cielo. Los budistas lo relacionan con la frescura del cielo y de las aguas profundas. La fe cristiana lo atribuye a la Virgen María, reina del cielo. Los romanos lo atribuían a Venus, la diosa de la belleza y el crecimiento de la naturaleza.

El Señor Competencia aprendió todo esto en el tercer encuentro. En el cuarto, La Señorita Inseguridad ya estaba perdida, secretamente le entregaba su corazón y su vientre. En silencio, dormía frotando su cuerpo contra sus sábanas blancas. En secreto, soñana con El Señor Competencia, aquel amable admirador.

El Señor Competencia sabía esto. Y ya estaba preparado para el quinto encuentro.

Quieren saber cómo se llamaba La Señorita Inseguridad? Vamos, no es tan díficil.

El nombre de El Señor Competencia, por otro lado, ya lo saben...

lunes, noviembre 15, 2004

El aviso /4

El Colo y yo llevamos las armas, por las dudas. Un rulero gordo y un globo, con una bolsa llena de venenitos; y un cuchillo Tramontica sin dientes. No sabíamos con que nos ibamos a encontrar dentro. Estabamos preparados para todo.
La puerta, después de todo, era liviana, como vacía por dentro. No fue necesario que Pato utilizará el "disuelve metales" que había preparado durante toda la noche anterior con su juego de química. Martín fue el encargado de conseguir una madera lisa y mas o menos larga que usaríamos para hacer palanca e intentar abrir la pierta.

Pequeñas revelaciones... En Donado y Monroe, sobre Donado, a pocos metros de la escalera de salida de la Estación Drago, había una casa abandonada. Sí. Con el frente cubierto por helechos y enrredaderas. En el medio de todo ese verde que la cubría, se veía la puerta de madera maldita. Impenetrable. Pero nosotros lo ibamos a lograr! Estabamos preparados...

- Bueno, y? Nos metemos?- dijo Martín.

Diego llevó una caja de herramientas, para abrir ventanas, puertas, y matar tornillos y clavos infámes.

Alejandro trajo a Chiqui, una ovejara de 10 años, que nos cuidaría la retaguardia.

- Quedate ahí- y Chiquí se plantó, quieta, sobre la vererda.
- Vamos- El Colo fue el primero que entró.

Dentro de la casa, todo era silencio. Seguramente era por las plantas que tapaban la entrada. En el living, había una silla. Un silla y olor a húmedad, olor a tierra, la madera del piso era oscura. Detrás de la silla, se veía la otra habitación, el comedor, también vacía. Todos entramos en silencio, y estuvimos así un buen rato.

- Una silla?- dijo Diego.- Pero entonces, la casa no estaba abandonada.
- Claro, si hay una silla, alguien tiene que vivir...- murmuró El Colo.
- Si, sentarse- Martín intentaba mirar más alla de la habitación comedor.
- Claro- dije.
- Si...- se escucho inaudible a Pato.
- Tengo miedo- dijo Alejandro.

Chiquí ladró. Y su ladrido retumbó en toda la habitación, abriéndose camino hacía nosotros, que ya estabamos corriendo hacia afuera gritando y riendo.

Nuestra excursión a la casa abandonada de Donado y Monroe duró menos que 10 minutos. Mucho tiempo después, preferí tomar el ladrido de Chiqui como una advertencia, las plantas que cubrían la entrada de esa casa era un colchón de ruido. Era imposible que hubieramos escuchado ladrar a Chiqui. De eso estoy seguro...

Nunca supimos si el "disuelve metales" funcionó. Y Pato estudió Arquitectura, después de todo.

jueves, octubre 28, 2004

La promesa de séptimo grado

Cuando terminamos 7mo grado era otra la historia. La Secundaria nos separaría a muchos. Entonces, hicimos una promesa.

Dentro de cinco años, el día del amigo, todos nos vamos a encontrar en la puerta de La Farola de Villa Urquiza, en Monroe y Colodrero. Hecho?

"Hecho", dijimos todos.

Pero esa sí, es otra historia.

jueves, octubre 21, 2004

Continuado

El Cine Aconcagua estaba en Mosconi, más o menos a tres cuadras de la Avenida San Martin. El Cine 25 de Mayo estaba en Villa Urquiza. En esos cines se lo solían pasar dos películas al precio de una. Estoy hablando de otra época. Siempre me gusto el cine, casi demasiado diría yo. Tal vez eso, explique muchas cosas. En fin... Esos cines eran geniales, dos peliculas. Una negocio que vendía panchos y coca en vasitos de plastico. El olor a cuero viejo de las butacas.

Mi viejo, antes de que le agarre el ataque centrico de los cines de Lavalle y los panchos locos en The Embers, me llevaba al Aconcagua, y entre película y película compraba panchos y coca en vasitos de plastico. El le ponía mostaza, yo no. En el Aconcagua solían pasar palículas grosas, los mejores combos que recuerdo son: Terminator y Aliens 2; dos películas de los superagentes (La aventura de los paraguas asesinos y Los superagentes contraatacan), Encuentros ceranos del tercer tipo y ET, El Extraterrestre. Lo cual, me hace pensar ahora que el tipo que decidía las películas, sabía. Sabía mucho.

En el 25 de Mayo, había gatos que caminaban entre las butacas. A ese cine ibamos con Pato, Martín y El Colo, creo. Eramos un montón. A veces, venían, Laura, Lorena, Nuria.
Las combinaciones eran horribles, pero generalmente zafaban. De lo mejor, una versión doblada al español o española de Viaje al centro de la tierra de Julio Verne., Esa película me partió el craneo. Para esa época mi abuela ya me había regalado "La isla misteriosa", que fue el primer libro de Verne que leí, así que tuvo otro sabor.
Un vez pasaron una película con Lorena Paola. La película terminaba con la chica saludando a cámara alejándose en un coche. Aquella vez había venido con nosotros, Marcelo. Marcelo era gordo. Lorena Paola, también. Y Martín dijo: "Chau... Chau, Marcelooooo Paoloooo!!!" Y todos nos reímos, incluso las chicas; pero Marcelo, no.
Las películas continuadas del Aconcagua tenían otro sabor. Era la salída definitiva con mi viejo, las primeras salidas desde que se había separado de mi vieja.
Las películas del 25 de Mayo eran mas "sociales", como era el cine del barrio, ibamos casi todas las semanas con los chicos.

Bueno, ya todos saben como termina la historia. El Cine Aconcagua es ahora una iglesia evangelista; y el Cine 25 de Mayo esta cerrado, dicen que lo quieren recuperar para el barrio, como un museo o algo así. Pero bueno.

Esas cosas solo pasan en las películas.

domingo, octubre 10, 2004

Letanía

Lo primero es quemar las naves. Si, eso primero. Lo segundo, el grito. Pero en silencio, como un aullido-motor de lobo feroz. Una y mil veces necesitabas ese grito. Ese espacio que me permitiría escupir tus palabras al viento. Nada. El otro dìa me dijeron que "nada, sería tan fácil". Pensás que con la misma (o no) facilidad (o no) que entraste (o subiste) podés volver a salir (o bajarte)?

No.

Y si... Siempre nos subestimaste demasiado.

Lo se.

Grave error.

Lo admito.

lunes, octubre 04, 2004

Un piso de madera /3

- Hagamos una casa! Juntemos maderas, clavos, y la armamos!!!- dijo Diego.
- Mi vieja no me va a dejar...- El Colo, hamacándose.
- La podríamos hacer en ese arból- habló Alejandro y Chiqui ladró.

No hubo mucho mas que decir, además el arból tampoco era tan alto. Conseguimos maderas, maderas largas. La principal adquisición fue el respaldar de una cama que encontramos en un campito abandonado por Donado. Y clavos, muchos clavos. Y cuando la terminamos nos dimos cuenta que no era una casa. No, al menos, como las casas de los arboles en las peliculas. Era un piso de madera sostenido por las tronco y las ramas de un árbol que nos odiaba en silencio. Una escalera hecha con mas madera, pegada al tronco, y nada mas.

- Puedo subir?- preguntó Marcelo, un chico que seguramente nos odió toda su infancia.
- No- le dijo Martín.
- No, Gordo, vos no. Si te subís, nos tiras todo abajo- dijo Alejandro y todos nos reímos.
- Si, Gordo, tomatelas!- le grito Diego.
- Le voy a decir a mi vieja!- grito Marcelo desde abajo y se fue corriendo. Yo creo que estaba llorando.

Hablemos de poder y convocatoria. Y ahora, de una madre enojada y furiosa.

Quieren saber cuanto duró nuestra casa en el árbol? Un día. Luego del incidente con Marcelo, su señora madre se apersonó debajo del árbol con una escoba, y comenzó a golpear el piso de la casa. Uno por uno, los clavos fueron saltando, y las maderas cayendo. También nosotros, porque estabamos arriba. El Colo se torció el tobillo cuando cayó.

Marcelo siguió siendo el centro de nuestras burlas.

Su madre se convirtió en La loca de la escoba.

El Colo no pudo jugar en el Intercolegial del Distrito Escolar 15.

Y en la Estación Coghlan hay un árbol que todavía muestra en su tronco, lo agujeros de unos escalores incrustados. Y de una casa que duró un día.

sábado, octubre 02, 2004

4/ Empieza la cacería

Y ahora comienza la verdadera teoría de la manipulación. El Señor Competencia tragaba un café en un bar con mesas a la calle. La manipulación había comenzado hacia media hora, aquella carretera increíble y amplia, cuyo único fin era la limitación drástica de la creatividad y el raciocinio de las personas.

Sus ojos (de día azules; y no violetas) recorrían la figura de una joven que estaba sentada en otra mesa. La joven leía un libro, era muy típico de que aquella zona. Era ser joven y leer un libro en la mesa de una confitería; o ser mujer madura y devorar masas finas en otro rincón. También era ser hombre maduro, de baba en las comisuras, sonriendole a las señoritas. Era ser joven emprendedor, también. Era un maldito zoologico.

Sin embargo, aquella joven le había llamado la atención. El libro que leía ya acotaba un sin número de posibilidades a la hora del primer encuentro verbal. Ernest Becker, sostenía que el miedo a la muerte es univeral. El Señor Competenca lo sabía. Entonces, ya tenía dos conceptos básicos. La joven y su libro, y lo que había leído en aquel libro de Becker.

Y así, media hora después, El Señor Competencia tomaba otro cafe acompañado por la joven que antes leía. El Señor Competencia había conocido a La Señorita Inseguridad.

Y esto, damas y caballeros, era un buen comienzo...

Definitivamente.

viernes, septiembre 24, 2004

Teoría sobre el Iluminado de Comunicación Social

Un Iluminado de Comunicación Social es aquel joven que arma grupo con las chicas mas o menos potables del curso. Mientras que yo tengo que hacer el trabajo con Magali; o eligir entre ella, Mr Bean, la ExNicotina Girl, o la Chica Impresora. Aunque la Chica Impresora esta muy buena, no viene nunca. Y no, no pregunten porque le puse la Chica Impresora. Yo antes era un Iluminado...

No se que mierda me paso...

miércoles, septiembre 15, 2004

El amor y el ananá nana nana ná

La fruta precisa, preciosa, presa. Premisa. Ananá. Hemos visto como ahora todo se potencia. Y cada vez nos abrimos mas al otro. Entonces, imaginanse un gran trago, un rodaja de fruta al costado. Y se bebe. Rico, verdad? Ahora, coloquen en ese vaso un paraguita de adorno. Uhmmm. Beban. Ajá! Se complicó un poco verdad? Cuantos de ustedes terminaron clavandose la punta del paraguitas en la mejilla? Jajaja, que tontos.

En fin, les decía. La fiesta del amor que deviene de un total conocimiento del otro, de una presencia inmaculada, que poco a poco se abre más hacia nosotros. Y nosotros a ella. Con nuevas características, mas de todo. Y ahora descubrimos que una cama compartida es tener que ceder el lado derecho. Que uno duerme dos horas más que el otro. Que los ruidos extraños comienzan a molestarnos. Que mientras uno como pan, el otro rodajas de pan de salvado. Que, sorpresa, su ropa interior es horrible. Que le gustan las rosas, y a nosotros nos producen alergría. Que todo, todo, todo, es tan distinto. Cuanto más dura la fiesta...

Cuándo termina la fiesta? Y si, de verdad, queremos irnos? O queremos ser últimos? Por qué? Porque sabemos que cuando lleguemos a casa, nos va a tocar el lado izquierdo de la cama...

viernes, septiembre 10, 2004

Un subte llamado Infierno (1)

En todas las redes de subterráneos de las grandes ciudades existe un tren que sirve de portal al Infierno. Se le conoce por muchos nombres: en Berlín, lo llamen die Götterdämmerung; en Londres, the Meat Wagon; en París, le Cercueil, y en Estocolmo, lo llaman Silver Train. Sus pasajeros tienen un aspecto especialmente apático, se sientan mirando al vacío, y rara vez responden si se les habla.

En Buenos Aires, fueron muchas las personas que intentaron encontrar este tren. Incluso han esperando durante horas en las estaciones con la peregrina idea de, algún día, verlo aparecer.

El escritor Aníbal Marceau esperó horas en la Estación Catedral, y nada.

Un ignoto ocultista llamado Pedro Denis predijo que el tren del infierno seria el primero en llegar a la Estación Primera Junta, el primer Jueves de Junio de 1985. Y tuvo razón.
Un estruendo que solo recordaba remotamente a un tren de metro. Se parecía más a una gigantesca máquina de guerra medieval, que se deslizaba sobre las apretadas guías con sus enormes ruedas blindadas. Entonces lo vió... Eso dijo, y murió en el Hospital Fernandez, el segundo Viernes de Junio de 1985.

Quién sabe que es lo que se esconde en la oscuridad, más allá de las abiertas bocas de los túneles? A dónde van esas brillantes vías de insensible acero, una vez que se adentran en el subterráneo mundo de la oscuridad? Por que los subtes no funcionan de noche?

Si el tren del Infierno existe... para mí, habría que esperarlo debajo de Plaza Misesere. Y de eso se trata...

martes, septiembre 07, 2004

Los cazasarasas

Mañana de hoy. Departamento de Vero. Hernán, ella y yo, tomando mate y arreglando algunas cuestiones curriculares, hasta que se desviruó la charla. Suele suceder, en fin...

Hernán: Te dije que tengo un servicio en donde el encargado ve fantasmas?
Chris: Sep. No creo mucho en eso.
Vero: ...
Hernán: Posta, ve fantasmas, acordate lo de la historia que te conte de la mina que >INSERTAR HISTORIA AD HOC<.
Chris: Si, eso si me da miedo. Ahora, que lo pienso, si me da miedo.
Vero: Claaaaro! Imaginate que te quedas dormido en la mesa de radiología y se empiezan a mover los aparatos! Obvio que la mina salió corriendo.
Hernán: Un viernes podríamos ir, no? Me acompañas a supervisar al encargado de limpieza, y nos quedamos a la noche...
Chris: Groooso!
Vero: Ustedes estan locos!
Hernán: Si.
Chris: Bueno, y le podemos decir a Diego, también!!!
Hernán: Siii!!!
Chris: Siii!!! Quiero ver como se mea en los pantalones!!!
Vero: Eh!!!
Hernán: Es que Diego siempre que se asusta se hace pis... Posta, desde que eramos chicos.
Chris: >INSERTAR RISA DE LOCO MANIATICO QUE MAGALI CONOCE MUY BIEN.<
Vero: Por que lo queres humillar así a Diegoooo???
Chris: Ay! No se. Es mi naturaleza.
Hernán: El viernes que viene vamos, eh!!!
Chris: Bueno, yo soy Bill Murray!!!
Vero: Vos siempre queres ser el protagoniiistaaaa!!!
Hernán: Posta, vos serías el negroooo!!!
Chris: Yo no quiero ser el negroooo!!! Al negro lo cambiaron de actor en la segunda parteeee!!!
Vero: Bueno, el otro!
Chris: Si, ese. Listo, yo soy Dan Aykroyd, ya fue.
Hernan: ...
Chris: Uh, bueh... Ese tampoco? El de anteojitos. Harold Ramis. Puede ser ese?
Vero: Bueh.
Hernán: Si, ese si.
Vero: Posta lo van a hacer?
Hernán: ...
Chris: >INSERT GHOSTBUSTERS THEME<
Hernán: Si.

lunes, septiembre 06, 2004

El Primero y Las Primeras /2

Martín fue el primero en decirlo. Cuando pensamos que todo nuestro pequeño universo estaba tan ordenado que casi controlabamos el viento, Martín habló:
- Me gusta Laura- dijo, y eso fue en el recreo corto. Nosotros lo miramos y seguímos cambiando figuritas del albúm de Los Dukes de Hazzard.

Días más tarde, mientras estabamos sentados en el escenario, con nuestros pies colgando, Martín volvió a hablar:
- Me gusta Lorena- dijo, y eso fue en el recreo largo. Nosotros lo miramos y seguímos cambiando figuritas del albúm de Los Dukes de Hazzard.

Laura y Lorena no eran hermanas, pero jugaban como si lo fueran. Y jugaban a qué lo eran. Caminaban dando círculos por el patio durante los recreos. Las demás chicas sabían que ese era otro universo. Y sabían también que nunca entrarían al microcosmos de charlas silenciosas, de murmullos inaudibles, de risas cómplices. Era una pequeña regla. En algún lado, así estaba escrito.
Laura y Lorena eran las mejores amigas. No sólo entre ellas, sino también con las demás. Esa era otra regla. Ellas convivían y vivían los juegos grupales, las confidencias universales. Pero el límite invisible estaba. Y siempre fue respetado por las demás chicas.
Laura y Lorena eran mágicas. Siempre lo supe. Laura era la paz, la paz sin tristezas ni rencores. Lorena era la inspiración, la proyección del hombro amigo a traves de todo. Una verdadera amistad no se sustituye con nada. Entonces, Laura y Lorena fueron las primeras en aprender el concepto de "eternidad".

Martín comprendió demasiado temprano, que hay reglas, conceptos inalterables, que jamás pueden romperse. Una semana más tarde, Martín volvió a hablar:
- Tengo la del General Lee saltando una montaña...- dijo. Pero el recreo largo ya había terminado.